373 días tardó el entonces ministro de Interior Mariano Rajoy en gestionar la liberación de 2 españoles secuestrados en Georgia
Jueves, 22 de Noviembre de 2001
Rajoy promete presión 'absoluta' sobre Georgia para la liberación de los españoles secuestrados
MADRID.- El vicepresidente del Gobierno y ministro del Interior, Mariano Rajoy, prometió a los familiares de los dos empresarios españoles secuestrados en Georgia desde hace casi un año ejercer una presión "total y absoluta" sobre el Ministerio del Interior de aquel país para lograr la liberación de ambos.
Rajoy se reunió ayer con las esposas de José Antonio Tremiño y Francisco Rodríguez, sus hermanos y los padres de ambos empresarios en la sede del Ministerio del Interior a petición de los familiares. "Hemos pedido al vicepresidente del Gobierno que sea este Ministerio quien hable con el ministro del Interior y con las Fuerzas de Seguridad del Estado de Georgia por ser homólogos", afirmó Luis Tremiño, hermano de uno de los secuestrados, a la salida de la reunión.
Tremiño, que hizo de portavoz de los familiares que acudieron a la reunión con el vicepresidente, mostró su esperanza en que esta semana Georgia cuente con nuevo ministro del Interior y "que empiecen a funcionar las conversaciones" entre éste y Mariano Rajoy. Además aclaró que no habían pedido ningún otro tipo de ayuda a Rajoy, tampoco económica.
Los familiares rechazaron asimismo que la petición realizada a Interior tenga que ver con un posible descontento con las gestiones del Ministerio de Asuntos Exteriores. "No tiene nada que ver, Exteriores tiene funciones diplomáticas, unas gestionones diplomáticas con españoles fuera de España y esto es un problema policial que vamos a intentar con todos los ministerios resolver. Exteriores no va a dejar de realizar sus funciones, son dos españoles secuestrados fuera de España", explicó Tremiño.
A la excepctativa
Luis Tremiño recordó que en los dos últimos meses las familias no han tenido "ningún contacto" con los secuestradores y dijo de éstos que "son cautos, no salen del desfiladero, están preparados para el crimen y entonces no ha habido contactos, están un poco a la expectativa".
De igual forma, desmintió los anuncios del Gobierno georgiano de intervenir en el desfiladero donde se encuentran los secuestradores y achacó dichos anuncios al intento de las autoridades de aquel país de "tranquilizar" al Gobierno español.
En estos momentos, según explicó, no cuentan con ningún intermediario ni siquiera con interlocutor, ya que debido a la inestabilidad política que vive Georgia este país continúa sin ministro del Interior. También destacó el mal estado de ánimo en el que se encuentra la familia ahora que "se acercan las Navidades" y la fecha en la que se cumple un año del secuestro, el 30 de noviembre.
SECUESTRO DE DOS EMPRESARIOS
La pesadilla de Tremiño y de Rodríguez Cabal duró 373 días en la lejana Georgia
MADRID.- Atados con una cadena al cuello, a pan y agua y sin poder hablar. Así vivieron José Antonio Tremiño y Francisco Rodríguez sus 373 días de cautiverio en Georgia.
Todo comenzó un 25 de noviembre del año 2000, cuando ambos empresarios comenzaron un viaje de negocios que tenía una apariencia inocente, invitados por el que ha resultado ser el cabecilla y organizador del secuestro: Arnaldo Orta Luzardo, Alex.
Cuatro días más tarde, el 29, cuando estaban a punto de abandonar el país, cuatro asaltantes les cortan el paso y se les llevan a un lugar indeterminado del desfiladero de Pankisi, en la frontera chechena.
Ese día comenzó su cautiverio. Durante más de un año, Tremiño y Rodríguez tuvieron que soportar una deficiente alimentación, compartida con sus captores, hasta 17 cambios de ubicación y la residencia en estancias mugrientas atados con cadenas al cuello para evitar su fuga.
Pero ellos no fueron los únicos que vivieron un calvario. Sus familias, desde España, vivieron el cautiverio con la angustia de no saber si los dos empresarios se encontraban bien y con la sospecha de que había funcionarios del Gobierno de Georgia que apoyaban a los secuestradores.
Desde el principio todo parecía indicar que el móvil era económico ya que dos meses después de la captura, el 19 de enero, les pidieron que en siete días sus familias desembolsasen la astronómica cantidad de cinco millones de dólares. Un intermediario cubano negoció una cantidad más razonable: 300.000 dólares. Pero ese dinero nunca llegó y sólo fue tras un segundo pago cuando se procedió a su liberación.
"Vamos a salir de ésta"
Su familia sólo consiguió oír la voz de José Antonio Tremiño en una ocasión, en el noveno mes de secuestro. En esta comunicación sólo un mensaje: "Belén, estáte tranquila que vamos a salir de ésta", que sirvió para alentar las esperanzas de los cinco meses que aún faltaban para su liberación.
La tortura terminó el 8 de diciembre de 2001. Ese día les permitieron ducharse, un lujo al que no habían estado acostumbrados en los 373 días de cautiverio.
Al día siguiente, tras declarar durante más de siete horas ante la Fiscalía georgiana, un avión de las Fuerzas Armadas les desplazó hasta Getafe, donde se produjo el reencuentro con sus familias.
Desde aquel momento, Tremiño ha tratado de "pasar página" de este fatal viaje de negocios y dedicarse a su trabajo de joyero. En cambio, su compañero de cautiverio, Francisco Fernández, falleció unos años más tarde y no llegó a conocer las sentencias.
Escolar.net
LOS GENOVESES, SA