domingo, 5 de junio de 2016

De vacaciones..☀

El verano y los 'campamentos curiosos'



Por: Argibo 

Mi novia sugirió que pasaramos las vacaciones con otra pareja, yo aunque no se lo dije, agradecí la idea, y es que después de casi cinco años juntos estar las 24 horas del día durante dos semanas con Cristina, se me antojaba un poco aburrido, ya que ella era incapaz de levantarse de la toalla mientras hubiera rayos de sol y a mí, me gustaba más estar en movimiento, ya sea nadando, practicando surf o corriendo por la playa, mi afición por los deportes me permitía tener, a mis 30 años, un cuerpo musculado y bien definido, sin mucho vello, ya que Cris era la encargada de recortarme el vello del torso siempre que íbamos a hacer un viaje.



Iríamos a las Canarias, y nuestros acompañantes serían Lucía y Dani, ella era compañera de trabajo de Cris, y siempre bromeaban con que todo el mundo las tomara por hermanas debido a su gran parecido, ambas rubias, ojos verdes, delgaditas pero de generoso pecho y no muy altas. A pesar de coincidir casi a diario con Dani en el gym, no tenía ninguna relación con él más allá del saludo cordial consecuencia de la amistad entre nuestras chicas, a mi parecer él era el típico "chulito de gym", encantado de conocerse, era guapo y lo sabía, tenía un cuerpo envidiable, y lo sabía y sus ojos azules hipnotizaban al mínimo contacto con ellos, ahora que lo pienso, puede que por aquel entonces le tuviera cierta envidia.



Dani y yo pronto asumimos que al menos durante el día tendríamos que hacernos compañía el uno al otro porque nuestras chicas no pensaban moverse de la toalla, por suerte por las noches nos recompensaban con buen sexo, más o menos hasta el sexto día en el que ambas completamente quemadas por el sol nos impedían que las tocaramos por las noches salvo para darles crema hidratante.



Dani y yo seguíamos yendo a la playa y practicando deporte durante el día, pero a medida que nuestra confianza iba siendo mayor y la abstiencia sexual a la que nos tenían sometidos nuestras parejas iba en aumento, nuestras charlas cada vez giraban más en torno al sexo y no había chica en la playa sobre la que no comentáramos las guarradas que le haríamos si se dejara.



A mediados de la segunda semana practicamos surf en una playita de difícil acceso, un autobús del hotel nos llevó hasta el lugar pero a la hora de la vuelta nos encontramos con que un Jeep en no muy buen estado con un chófer del Hotel sería nuestro transporte, y el de nuestras tablas. Las tablas ocupaban el asiento del copiloto y buena del asiento trasero, con lo que sólo quedaba espacio para una persona atrás, Dani me cedió el asiento y dijo que él llegaría caminando, pero eran más de 3 kilometros, por un camino de lleno de desniveles y piedras a pleno sol, así que le dije que iríamos los dos en el Jeep de la manera que fuese, no era un trayecto tan largo en coche. Finalmente Dani tomó asiento y yo que pesaba algo menos, me coloqué encima de él. El chófer arrancó, mi posición era incómoda, y no sólo por los baches y volantazos, sino por estar ahí, encima de otro tio, ambos sin camiseta, vestidos únicamente con un bañador ajustado que era el que llevábamos debajo del traje de surf. A los pocos minutos de viaje empecé a notar como Dani se movía nerviosamente de su asiento, supuse que era por mi peso y me levanté un momento, al volver a incorporarme noté que sus movimientos eran para ocultar su erección sobre la que que acababa de posar mis nalgas, no dije nada, pero le entendía, llevábamos varios días sin sexo y el movimiento del Jeep sobre el camino y el roce al que nuestros cuerpos estaban siendo sometidos había activado en su cuerpo una reacción de lo más natural y yo incoscientemente dejé de sentir los baches del camino y me concentré en la polla sobre la que estaba sentado, nunca me había visto en una situación así y a pesar de que los dos llevábamos bañador la sensación de proximidad era tan fuerte que podía sentir cada centímetro del contorno de su miembro sobre mi culo, era como si no hubiera nada más, se me estaba empezando a poner morcillona cuando llegamos a nuestro destino y el chófer nos hizo bajar.

Al ser yo él que estaba encima bajé el primero y vi como Dani remoloneaba y buscaba el traje de surf para tapar su erección, estaba realmente nervioso, muy lejos de su seguridad habitual, por lo que decidí calmarle.



- No te preocupes, es normal. -le dije-.

-¿El qué?.

- Que te hayas empalmado tío!! - dije mientras le quitaba de encima el traje de surf con el que seguía ocultando su enorme bulto.- No lo puedes negar, ahí lo tienes, saludándome jejeje.

- Serás, cabrón!. Vale, sí, se me ha puesto dura, llevo una semana sin mojar, nos pasamos el día hablando de sexo y ese camino estaba repleto de baches y curvas. Ha sido una respuesta fisiológica, así que no te hagas ilusiones julandrón, que tú nada has tenido que ver. - Me dijo Dani ya recuperando su tono chulesco-.

- Jajaja de acuerdo, pero la próxima vez iré yo debajo, no quiero que me la claves con la excusita de que tu novia no te deja mojar, jeje.




Efectivamente al día siguiente nos encontramos con la misma situación, mismo chófer y mismo Jeep para hacer el trayecto de vuelta, ya que a esa hora los autobuses del hotel estaban ocupados. El viajecito en Jeep del día anterior me mantuvo caliente toda la noche, le pedí a Cris que me ayudara, que al menos me hiciera una paja, pero no estaba por la labor y tuve que consolarme yo sólo en el baño, me corrí en seguida, me duché y volvía a estar caliente, no sentía ninguna atracción por Dani, pero tenía que reconocer que la situación era de lo más morbosa. Quise probar algo nuevo y en el baño cogí un bote de espuma con forma cilíndrica, lo coloqué sobre la taza y me senté sobre él, estaba frío, pero el contraste con mis huevos que ardían por el calentón hizo que me empalmara de nuevo enseguida pese a haber eyaculado hace menos de 10 minutos, imité el vaivén del Jeep y simulé que el bote era la polla de Dani, me volví a correr al momento.

De nuevo nos encontrábamos ante el dilema de como sentarnos en el Jeep, si bien es algo que esperaba con ansias desde la noche anterior, así que rápidamente tomé asiento y dando unas palmaditas sobre mis mulsos indiqué a Dani que esta vez sería él que se sentaría encima, "Pero sin mariconadas", me dijo.

El viaje comenzó, reposé mi cabeza y espalda sobre el asiento y comencé a sentir las nalgas de acero de mi colega sobre mi paquete, un bachecito, otro y la reacción fue instantánea, la tenía como una piedra. Dani lo notó:

-¿Qué?, ¿Julandrón?, ¿disfrutas del viaje? - Me dijo con una sonrisa pícara. Acto seguido comenzó a moverse de un lado para otro lo que hizo que me pusiera aún más cachondo y que me polla quedara colocada justamente en la rajita de sus nalgas, la sensación no podía ser más placentera, pero me equivocaba, en ese momento Dani empezó a apretar y relajar las nalgas entre las que estaba mi miembro y el placer se volvió irresistible, puse mis manos en su cintura y le ayudé a acompasar los movimientos. Iba a explotar, y que él volviera la cabeza para mirar lo cachondo que me estaba poniendo, todavía me encendía más. Apoyé mi frente sobre su espalda y comencé a resoplar:

- Para tío, vas a hacer que me corra. - Susurré, pero él lo tomó como una invitación a aumentar sus movimientos, y no pude controlarme, y me corrí, dentro de mi bañador con Dani sentado encima, caí exhasuto sobre el asiento y Dani hizo lo mismo apoyando su espalda sobre mi pecho, su cuello quedó a la altura de mi boca, y la cercanía de su cuerpo me erizó la piel.



Llegamos al hotel, bajamos del coche. Dani la tenía dura, el bulto de su bañador le delataba, y parecía no importarle, a mí ya se me haía bajado, pero aunque no se notara mi bañador por dentro estaba rebosante de leche, yo me moría de la vergüenza, no podía mirar a Dani a los ojos, sólo quería irme a mi habitación y ducharme, pero no quería ser brusco, por suerte Dani tomó la palabra:



-Colega, creo que a partir de ahora sí que vamnos a disfrutar de nuestras vacaciones. - Me dijo mientras se agarraba obscenamente el paquete.



Efectivamente nuestras vacaciones se volvieron mucho más placenteras a partir de entonces, pero esa es otra historia..